sábado, 8 de diciembre de 2012

Buceando de nuevo



Hola de nuevo, hace mucho que no buceaba en las aguas de la escritura, bueno de la escritura y de muchas otras cosas. Hace un tiempo que no estaba por aquí, y alguien me decía que escribía más cuando estaba triste, y sí, tiene razón y a lo mejor también por eso me negaba un poco a escribir. Pero hoy, hoy es diferente, escribo porque quiero, simplemente porque tengo ganas, y eso es maravilloso. ¿De qué voy a escribir? No sé, realmente no lo sé hasta estas líneas, y no porque no tenga tema, tengo muchos y no sé cual escoger para que sea el primero.
Voy a comenzar con un ¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!! Y si gracias simplemente, gracias desde lo más profundo de mi ser y con todo mi amor, a Dios, aunque ustedes, mis pocos lectores le puedan llamar como más les guste, Dios, Buda, Padre, Universo, etc., etc., etc., y gracias por el simple hecho de estar aquí de tener una vida que me ha tirado pero me he levantado, que también he llorado pero más reído, que hay preocupaciones pero más alegrías, y que mis hermanos de buceo en la vida, han conocido mis más sombríos y obscuros momentos, pero al fin y al cabo con todo aquí estoy, como estamos todos.
Y gracias también, por la forma de ganarme la vida, que a veces cansa, pero da más satisfacciones, que una es ayudando a los empresarios de la región, otra es aprendiendo de mis alumnos y que me permitan ofrecerles mis pocos conocimientos y experiencias, del buceo que también me han permitido compartirlo con mucha gente, en fin, gracias.
Gracias por mis hijos, que sigo aprendiendo día a día a hacer padre, que por eso cada día quiero, admiro y agradezco a los míos. Por los encuentros y desencuentros, por encontrar a viejos amigos que hace muchos años nos perdimos la pista,  y claro también de los amigos (que conocen como mis hermanos en otros escritos) que han estado siempre conmigo en buenas y no tan buenas, aquí hago una reverencia y me quito el sombrero a ellos, mi cariño y mi gratitud.
Gracias por el amor, que vuelve a aparecer, gracias, gracias, gracias. Simplemente gracias, y me siento BENDECIDO y AFORTUNADO. Gracias por la oportunidad de seguir aprendiendo, y sobre todo aprendiendo para seguir creciendo, y  comenzar a “FLORECER” y darme cuenta de la fortaleza que tengo y de lo que no me permite hacerlo, y agradecer, agradecer porque hoy me doy cuenta.
Y puedo continuar con todos los gracias que tengo y para cada una de las tantas cosas que agradezco, pero no los quiero aburrir, simplemente también gracias a ti mi querido lector, por el simple hecho de tomarte el tiempo de leer estas pequeñas palabras que me salen de mi corazón.
Sinceramente

Buzo 29

lunes, 30 de julio de 2012

Buzos lejanos

Que milagro que ando por aquí, hace tiempo que no buceaba en estos lares. ¿Pretextos? puedo tener muchos, pero no, no hay pretexto, no sé que parte de mí no quería enfrentarse otra vez a estas aguas. Pero aquí estoy otra vez, y tengo una buena causa para escribir, sobre los compañeros buzos que no están cerca físicamente, pero si emocional y mentalmente. 

Hoy, precisamente hoy, honro y admiro a un compañero buzo de mi vida, que he compartido con él grandes cosas, desde la pasión por el Volley Ball, jugamos la misma posición, la misma carrera profesional, de echo la misma tesis para salir, con el mismo resultado, ninguno de los dos la continúo para titularse. Y algunas circunstancias de la vida buenas como no tan buenas, pero algo estoy seguro es de esos compañeros buzos que ha dejando una huella profunda en mí ser, su amistad y ejemplo siempre me han ayudado en casos difíciles. 

Hoy, este compañero buzo, por buscar otros horizontes, cambió de país de residencia, dejó muchas cosas atrás y comenzó con una aventura nueva. Y hoy le mando un afectuoso abrazo de felicitación, pero más que eso, hago una reverencia de gratitud y al mismo tiempo honro tu amistad y tu persona. Eres un muy gran amigo y también un hermano escogido, GRACIAS MI LOOOOS! un fuerte abrazo y un FELICIDADES Grande. 

Te estimo, admiro y agradezco de todo corazón tu amistad. 

Saludos a todos 
Buzo 29

PD Ya que tuve motivo para escribir, trataré de no perderme tanto para mis 3 seguidores, que de seguro han de estar extrañando mis comentarios :P

sábado, 17 de marzo de 2012

Buceo en cavernas


Hace algunos meses escribía sobre mi viaje al DF (“Aprendizajes”, Septiembre 2011) y realmente no esperaba que en tan poco tiempo estuviera escribiendo otra vez sobre este tema. Y ahora estoy  aquí escribiendo estas líneas. Debo reconocer que este viaje siempre me causa angustia con algo de anticipación y me llegaban algunas ideas para escribir.

Este es un nuevo buceo en cavernas, que como también he escrito, no es lo mio, pero en esta ocasión la tengo que realizar, pero vengo mejor preparado para hacerla, aunque el estar preparado no implica que realmente lo quiera hacer. 

Además de lo preparado, traigo a mi mejor instructor, a mi Chiquitín, y ya empezamos con las lecciones y los aprendizajes. Entiendo que para él también es su “buceo en caverna” y le cuesta mucho trabajo, aunque tenga varias inmersiones de este tipo en su corta edad. 

El día de hoy, empezando las “inmersiones” de mi Chiquitín, la primera lección fue cuando le sacaron una muestra de sangre, que le tiene pavor, le estaba dando mucha angustia pero al momento preciso, me empezó a recitar todas las luchas de los Jedi de Star Wars, y automáticamente se cambió el “chip” y se le olvidó que le estaban sacando sangre. Esa práctica la habíamos hecho anteriormente, pero a mi se me había olvidado. 

Es un hecho que a ninguno de los dos nos gustan estos “buceos” pero cada vez aprendemos y sacamos lo mejor de ellos. Comparto con ustedes estas líneas como parte de que todos los días podemos aprender o recordar algo, que hay grandes maestros sin que importe mucho la edad. Que simplemente tengamos la capacidad de dejarnos guiar y enseñar.

jueves, 1 de marzo de 2012

Mi Compadre, mi compañero de buceo

En este día, voy a honrrar y a felicitar a mi compañero de buceo de la vida. Todavía no compartimos mi pasión por el deporte del buceo, pero si hemos compartido muchos buceos en la vida, tantos, que desde mis 5 años ha sido mi compañero, y a lo mejor desde antes, ya que nuestras madres fueron amigas como desde los 12 años. 

Mi compañero de buceo de la vida, además de ser mi amigo, es mi hermano y tengo el gusto de ser su compadre por partida doble. 

Con mi hermano, hemos buceado mis más profundas y obscuras cuevas, que como he escrito en blogs anteriores, es algo que no disfruto y me causan ansiedad, y siempre ha estado ahí para darme ánimos, consejos y porqué no, hasta buenos jalones de orejas. Pero sobre todo me ha dado su apoyo y amistad incondicional. Pero no nada más ha compartido conmigo ese tipo de buceo de la vida, también ha compartido las mejores inmersiones, las más agradables y mis mejores triunfos, también ha estado ahí conmigo, compartiendo mi felicidad y haciéndola suya. 

Cabe hacer mención que yo también he buceado con él en aguas muy turbulentas y obscuras así como en sus mejores y grandes buceos de felicidad y triunfo. Ya son muchos años de compartir nuestra vida, nuestros buceos en la vida y por eso lo honro con estas líneas, es la mejor manera de expresarle tanto mi amor de hermanos y amigos, así como el cariño que siento por su familia directa, mi comadre, mi ahijado, mis sobrinas, sus herman@s y sus padres, que siempre me vieron como un miembro más de su familia. 

Así que, Compadre, ¡MUY FELIZ CUMPLEAÑOS! y en mayúsculas para que vean que lo grito, esta es una manera de honrarte, agradecerte y felicitarte por tu cumpleaños y por tantos años de estar conmigo. Que Dios te llene de bendiciones y alegrías

miércoles, 29 de febrero de 2012

Buceos "solos"

Como he escrito anteriormente, una de las principales reglas es que no bucees solo o sin pareja, pero tuve una experiencia increíble en el último viaje de buceo. Ese día no había buceado en la mañana para no lastimarme el oído, ya que el buceo anterior tuve problemas para compensar, por lo que decidí esperar y bucear en la segunda inmersión del día.

Cuando llegó la hora de los buceos, el grupo estaba completo, por lo que El Capitán Barracuda, me ofreció realizar la inmersión con el equipo que iba por de la cena de año nuevo, que lo formaban 2 buzos, el recolector y el morralero, íbamos por las langostas de la cena. Era un buceo poco profundo, pero ahora con un buceo diferente, sin pareja. Mi posición era seguir al equipo de buceo, no dejaba de ser un buceo acompañado, pero sin tener que estar al pendiente de la pareja, simplemente seguiría.

Fue una experiencia increíble, por primera vez realicé un buceo "solo", que quiero decir con esto, que no tenía que checar o cuidar a alguien, al único que tenía que hacer era cuidarme, ya que no tenia compañero para preguntar como iba o cuanto aire tenía, simplemente tenía que revisar mi consumo de aire y como me sentía yo, pero al mismo tiempo sabiendo que tenía un par de buzos cerca para cualquier cosa, porque también como equipo de 3, teníamos que seguir la regla de que los 3 entramos juntos y los 3 salimos juntos. Disfruté mucho ese buceo, me dedique a observar y a gozar del momento, también ayudé a encontrar langostas, a ver formaciones de arrecifes, a ver la fauna, sin las presiones correspondientes del buceo con pareja, simplemente a disfrutar.

En la vida, a la gran mayoría nos gustaría tener una pareja con quien compartir, que incluye reciprocidad, damos y recibimos. A muchos nos cuesta trabajo estar con nosotros mismos y cuidarnos de nosotros mismos, pero nunca es tarde para intentarlo y comenzar.
El cuidarnos a nosotros mismos, el querernos a nosotros mismos, nos dá la oportunidad de querer a alguien más ya que no podemos amar a otra persona si no nos amamos a nosotros mismos,  y una parte importante para esto es saber estar con uno mismo. 

Este buceo me enseño mucho de mí, me enseño que se puede disfrutar el estar contigo, que se generan experiencias que puedes compartir, que también siempre hay alguien con quien puedes apoyarte cuando lo necesites, sin que sea dependencia. Y fue una manera de quererme.

Para este tema les recomiendo el libro de “Aprender a quererse uno mismo” de Walter Riso

Un fuerte abrazo

Sinceramente buzo29

miércoles, 25 de enero de 2012

Duele

Bucear a veces duele, como puede doler la vida misma, a los que quiero convencer que practiquen el buceo, cuando lean esta afirmación, no se que tanto les queden ganas. Tengo que confesar que a veces duele. ¿Cuándo? cuando no puedes compensar la presión del agua con los oídos, que con una o varias habilidades muy sencillas se logra hacerlo, el problema es que a veces por problemas respiratorios, no podemos realizarlo y duele. Duelen los oídos y si sigues intentando te los puedes lastimar o hasta reventar, por lo que en esos casos hay que terminar el buceo.
Y duele doble, terminar un buceo y los oídos, aunque son necesarios los dos, duelen. Porque escribo esto, porque hoy me duele, y no me duelen precisamente los oídos, me duele el alma, por hacer algo necesario en este momento pero que al mismo tiempo que no quería, algo así como terminar un buceo por no poder compensar. Puedo escribir muchas cosas positivas al respecto, pero en este momento, creo que es necesario aceptar el dolor y vivirlo, para que pueda pasar y que no se quede guardado por evitarlo, para sanar y seguir intentando. 

Un abrazo desde el fondo del mi alma adolorida a mis pocos o muchos lectores.

Buzo 29