Solamente piensas en lo que quieres y en lo que no quieres, ¿Y en el día a día?¿Decimos sí cuando queremos decir no o decimos no cuando queremos decir si?¿Aceptamos situaciones que van en contra de nuestra naturaleza? ¿Sabes lo que quieres y lo que no quieres?.
Una anécdota, cuando comencé con el buceo, una de mis intenciones era bucear en cuevas o cavernas submarinas, me imaginaba o me ilusionaba bucear en cenotes. En un buceo, en una laguna, en la cual había que entrar en una cueva, que no era totalmente cerrada, tenia respiraderos, entré, probé y tuve una sensación no muy grata, el miedo a quedarse atorado, el miedo enturbiar el agua, que con pocos aleteos tienes para no ver nada, miedo a no salir. Con todo esto descubrí que, lo mio lo mio, es bucear en agua abierta. Hay de adrenalina a adrenalina.
Esa situación me hace recapacitar. ¿Cuantas veces en nuestra vida vemos la cuevas y nos metemos? Si, probamos y nos damos cuenta que no nos gusta entrar, ¿Para qué volvemos a entrar?¿Para qué nos quedamos ahí? La vida es para disfrutarse, no para sufrirse o angustiarse, se también que hay momentos buenos como malos, el chiste es como los tomas tú, ¿Cómo aprendizaje?¿O simplemente como angustia? Saquemos a nuestro buzo interior, el que va a disfrutar cada inmersión porque sabe que hay inmersiones que no se disfrutan y en esas aprendamos para no volver hacerlas o seguir entrenando para dominar lo que nos falla.
Buen día y disfruten su inmersión en la vida.