martes, 26 de julio de 2011

Por puro gusto

Si, cuando uno bucea es por puro gusto, con el afán de disfrutar el maravilloso mundo que nos ofrece la profundidad del agua, ya sea en mar o en laguna. ¿Por qué digo que es por puro gusto? Porque no vas a bucear por quedar bien con alguien, no puedes bucear por obligación, no buceas si tienes frío o si te sientes mal, buceas solo y exclusivamente para ti. Porque si no lo haces así, simplemente no lo disfrutas o puedes poner en riesgo a todo el equipo o tu vida misma.

Solamente piensas en lo que quieres y en lo que no quieres, ¿Y en el día a día?¿Decimos sí cuando queremos decir no o decimos no cuando queremos decir si?¿Aceptamos situaciones que van en contra de nuestra naturaleza? ¿Sabes lo que quieres y lo que no quieres?.

Una anécdota, cuando comencé con el buceo, una de mis intenciones era bucear en cuevas o cavernas submarinas, me imaginaba o me ilusionaba bucear en cenotes. En un buceo, en una laguna, en la cual había que entrar en una cueva, que no era totalmente cerrada, tenia respiraderos, entré, probé y tuve una sensación no muy grata, el miedo a quedarse atorado, el miedo enturbiar el agua, que con pocos aleteos tienes para no ver nada, miedo a no salir. Con todo esto descubrí que, lo mio lo mio, es bucear en agua abierta. Hay de adrenalina a adrenalina.
Esa situación  me hace recapacitar. ¿Cuantas veces en nuestra vida vemos la cuevas y nos metemos? Si, probamos y nos damos cuenta que no nos gusta entrar, ¿Para qué volvemos a entrar?¿Para qué nos quedamos ahí? La vida es para disfrutarse, no para sufrirse o angustiarse, se también que hay momentos buenos como malos, el chiste es como los tomas tú, ¿Cómo aprendizaje?¿O simplemente como angustia? Saquemos a nuestro buzo interior, el que va a disfrutar cada inmersión porque sabe que hay inmersiones que no se disfrutan y en esas aprendamos para no volver hacerlas o seguir entrenando para dominar lo que nos falla.

Buen día y disfruten su inmersión en la vida.

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