lunes, 5 de septiembre de 2011

Aprendizajes

De antemano pido disculpas si me salgo de contexto de comparar los buceos con la vida, no se si al final resulte algo, pero hoy tengo más necesidad de escribir para ordenar mis ideas y asimilar mis sentimientos. Esta semana desde que me vine al DF, ha sido de aprendizajes y más aprendizajes. De esos en los que te tienes que mostrar estoico aunque por dentro te estés desmoronando y temblando de miedo. Entre los principales aprendizajes, uno es ver como Katia, una gran amiga, expresa sus sentimientos y muestra su momento más voluble, cuando mucha gente espera que sea la fuerte, que gran momento y que gran aprendizaje se saber expresar tus sentimientos y momentos, enfrente de quien estés, y simplemente por eso es GRANDE, gracias Katia.
Segundo, como aún con miedo a unos animales hermosos e imponente como son los caballos, mi Chiquitín, enfrentándolo, se mete a un ruedo y quiere acariciar a un caballo, pero no a cualquier caballo, sino al más brioso, fuerte y más grande de toda la manada (8 si mal no me acuerdo) mi chiquitín tan solo con su 1.18 de estatura, pero con un coraje mucho más grande que el mismo caballo y con todo y sus miedos, lo logró acariciar y no solo eso, lo logró montar, 
Tercero, los aprendizajes de mi chiquitín, que con todo y todo, sus operaciones, idas y venidas al hospital, por lo menos 3 veces al año, que hoy me diga: "Si yo no tuviera lo que tengo, no hubiera podido conocer lo que conozco, subirme a un avión tantas veces, conocer México (DF), y subirme a los caballos, ir al depa de Katia y Stephi" que gran sabiduría de mi niño, esto cuando ya estaba en su cuarto de hospital, un día anterior a su operación.
Qué con todo y su temor interno, la fortaleza exterior que muestra  pero sobre todo su VALOR, para enfrentar sus retos. 
Hoy comparto mis sentimientos con ustedes, hoy después de dejarlo solo en el hospital (por reglas de éste, más que por gusto), que se que se quedó angustiado y que yo también lo estoy y que también tengo mis miedos, los puedos escribir.
Además y sobre todas las cosas dar gracias, gracias a Dios, por mandarme al hijo e hijos que me mandó, por mandarme a todos mis ángeles de carne y hueso. Y dejarnos muchas veces llevar, porque Dios sabe porqué y para qué.
Y para no salirme tanto del contexto, en el buceo si hay veces que tenemos muchos miedos, en un buceo en Veracrúz, de certificación,  llegó una corriente muy fuerte y no avanzábamos, y tenía miedo, pero mi querido Capitán Barracuda, muy sabiamente, nos hizo que nos llevara la corriente y salimos en otro punto. Por eso muchas de las veces lo que necesitamos es dejarnos llevar, no nadar en contra de ésta, que nos cansamos y no disfrutamos.

Gracias otra vez. Con cariño

Buzo29

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